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Archive for 8 febrero 2007

MAS EXTRAÑO QUE LA FICCION

Creo que es la primera vez en toda la historia de este blog, que al comentar una película que he visto, ésta no es del género gore o de terror. Pero es que últimamente es dificil ver una película que te enganche (bueno, ya es dificil verla y que consiga llamar tu atención). Y Más extraño que la ficción lo ha conseguido.Es del 2006, pero aquí en España acaban de estenarla (de hecho creo que sigue estando actualmente en el cine). Se supone que es una comedia, y efectivamente en determinados momentos te desata alguna risa que otra. Pero esto de los géneros es muy relativo, y al fin de cuentas, una película resulta ser para cada uno, lo que cada uno quiere que sea.

Ya he comentado en otras entradas (y si no lo digo ahora), que me encantan las películas al estilo “cuento”, donde un narrador te cuenta toda la historia a medida que ésta transcurre.

En el caso de Más extraño que la ficción, sucede algo similar pero a la vez distinto, dándole un toque de originalidad.

No he podido evitar investigar un poco sobre quién la había dirigido, y pese a ser un director que cuenta con pocas películas (no más de 4), ha dirigido Descubriendo Nunca jamás, Tránsito y Monster’s ball. Se trata para quién no lo sepa todavía, de Marc Forster.

El actor que hace de protagonista (Will Ferrell), que es el que vemos en el póster, nunca me ha terminado de gustar, por lo general hace comedias que a mí no me hacen ni pizca de gracia. Pero cuando me enteré del argumento despertó mi curiosidad.

Recomiendo verla a todos los que todavía no la hayan visto, porque merece la pena.

La vida transcurre con normalidad para Harold Crick. Se levanta, como cada mañana, siempre a la misma hora, se cepilla los dientes (cómo cada mañana, contando los 38 movimientos tanto vertical como horizontalmente).

Va a trabajar cumpliendo con su obligación de inspector de hacienda. Dedica exactamente los mismos minutos y segundos para comer, para tomarse su café diario, y se acuesta todas las noches siempre a la misma hora exacta. Todo esto con ayuda de un reloj, que es como una extensión de su brazo y que le marca las pautas de su vida.

Y así día tras día, con total monotonía.

Hasta que un buen día, la voz de una mujer que está narrando lo que hace Harold, empieza a sonar también para él.

Cada cosa que hace Harold, la voz de mujer lo narra. Al principio es molesto para él, que cree que se está volviendo loco, pero intenta ignorarla hasta que la voz en off narra: Lo que menos se imaginaba era que este acto sencillo y aparentemente inocuo le conduciría a una muerte inminente

.

Claro, ante una declaración cómo ésta, no se pueden dejar las cosas como están. Y Harold, después de una sesión con una psiquiatra, decide ir a ver a un especialista en literatura (Dustin Hoffman en el papel de Jules Hilbert).

Éste, como buen entendedor, le dice que ante todo, tiene que averiguar si su vida es una comedia o, si por el contrario, es una tragedia. De darse el segundo caso, estaría perdido, sufriría una muerte iminente.

Por otra parte tenemos la voz en off, que deja de serlo para convertirse en una escritora de carne y hueso conocida cómo Karen Eiffel (Emma Thompson) y a la cual nuestro protagonista buscará desesperadamente para pedirle lo que ya todos podemos imaginar: “Que por favor no le mate”. Pero… ¿Podrá encontrarla?

Los diálogos entre los personajes tienen un toque especial. Hay momentos en los que Jules Hilbert le hace determinadas preguntas a Harold que te rompe todos los esquemas.

También es interesante el cambio evolutivo que sufre Harold, de despertar día tras día sin ningún tipo de aspiración a querer vivir cada día como si fuera el último de su vida, o para que nos entendamos mejor, “comenzar a vivir”.
Nunca he sido muy dada a citar frases o fragmentos de películas, entre otras cosas porque no soy capaz de asimilar ninguna mentalmente en mi cerebro. Pero en este caso voy a hacer una excepción porque hay algunas que valen la pena mencionarlas (y que conste que he vuelto a ver la película de nuevo solo para poder anotarlas).

Jules Hilbert: He diseñado un cuestionario. 23 preguntas que creo que pueden desvelar alguna verdad.
*¿Tiene Ud. tendencia a resolver asesinatos misteriosos en casas de lujo a las que puede o no haber sido invitado?
*En una escala del 1 al 10¿qué probabilidad hay de que sea víctima de regicidio? Lo formularé de otra manera. ¿Es Ud. rey de algo? De lo que sea, rey de las pistas de la bolera, rey de los gnomos…
Harold Crick: ¿rey de los gnomos?
Jules Hilbert: Sí, de una tierra clandestina debajo del suelo de su casa…
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Jules Hilbert: ¿Alguna parte de Ud. ha formado parte de otra cosa? Quizá una vez fue Ud. compuesto por piedra, madera, lejía, despojos de cadáveres o tierra consagrada por miembros del consejo rabínico…
Harold Crick: No. Oiga, lo siento pero… ¿Qué tienen que ver estas preguntas?
Jules Hilbert: Nada, pero para saber en qué cuento está inmerso, hay que determinar en cuáles no lo está. Por extraño que parezca he eliminado media literatura griega, 7 cuentos de hadas, 10 fábulas chinas y he determinado de forma concluyente que Ud. no es ni el rey Hamlet, ni el tío Tom, ni la srta. Marpel, ni el monstruo de Frankenstein, ni un golem.
Harold Crick: Ahhh….
Jules Hilbert: ¿No le alivia saber que no es un golem?
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Jules Hilbert: Tiene que averiguar si su vida es una comedia o una tragedia

  1. Tragedia – te mueres.
  2. Comedia – te casas.

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Karen Eiffel: Muchas cosas habían cambiado para Harold en las últimas semanas: su actitud frente al trabajo, su actitud de contar, su vida amorosa… Pero de todas las transmutaciones que había sufrido Harold Crick, tal vez la más significativa era que hoy, al volver al trabajo, no llegó tarde para el autobús de Kronecker de las 8:17. Lo que Harold no había entendido de aquél miércoles 4 semanas antes, era que la hora que le había dicho otro pasajero, estaba 3 minutos retrasada respecto a la hora a la cual su reloj y su vida, se habían cronometrado previamente. No era el peor de los errores, pero si Harold no hubiera puesto la hora incorrecta en su reloj, hubiera pillado el bus de las 8:17 por los pelos, y no estaría aproximándose a la parada del autobús a las 8:14 minutos precisamente ese viernes. Hecho que habría sido irrelevante de no ocurrir lo impensable…

Y para finalizar, pongo el trailer de la película. Disfrutarlo.

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