El sueño del monstruo es el primer número de una tetralogía de Enki Bilal, conocido por haber creado también la Trilogía Nikopol (de dónde se inspirará más tarde para llevar a cabo la película Immortel ad vitam).
Me había llamado la atención las obras de Bilal hace ya tiempo, pero mi decisión no iba más allá de cogerlo de la estantería de la tienda, echarle un vistazo y volverlo a dejar en su lugar sin llegar a decidirme a comprarlo. Hasta que hace cosa de un mes, un amigo me lo regaló por mi cumpleaños.
He de reconocer que he tenido que leermelo en dos sesiones (con varias semanas de por medio). El motivo es que no es el género que más me gusta (futurista con cierta influencia de ‘BladeRunner’…). Aún así, lo he terminado y tampoco me ha desagradado, aunque es algo complicado.
No es un cómic para leer del tirón y del cúal se te queda todo en la memoria. Es una obra para saborear, leer lentamente y… pensar.
En pleno conflicto bélico en Sarajevo, tres bebés recien nacidos (Nike, Amir y Leyla) quedan huérfanos y comparten cama en un hospital. 33 años después, en el 2026, el mayor de ellos, Nike, inicia la búsqueda de sus hermanos en un mundo dominado por el integrismo religioso.
Nike es un ‘especialista de la memoria’, lo recuerda todo desde el primer día de su nacimiento. Pero forma parte de la lista de los “importantes prescindibles”, con lo que, en una reunión del Consejo de Seguridad planetario, la comisión encargada del paraje del águila y el doctor Warhole, deciden usar a Nike de conejillo de indias implántandole en la nariz microcaptores de autoguiado para armas de haces de partículas (para entendernos, una bomba preparada para explotar cuando ellos dispongan). Todo ello con el objetivo de proteger el paraje del águila y destruir la Obscurantis Order (con vocación integrista y cuya misión es, además de gobernar el universo, erradicar la cultura, las ideas y el espíritu de sus habitantes).
En realidad, Warhole trabaja para los números 1 y 2 de la Obscurantis Order e intentará hacer lo posible para destruir el Paraje del águila. Mientras tanto, nuestros 3 protagonistas tendrán que superar una serie de obstáculos hasta volver a reencontrarse de nuevo (cómo huir de sus replicantes, luchar contra erradicadores controlados por moscas mitad orgánicas mitad mecánicas y, en el caso de Nike, seguir recordando en el camino los 18 días que estuvieron lo 3 bebés juntos).











































