He de reconocer que los tatuajes tienen su gracia, pero es algo que lo vas a llevar prácticamente de por vida en la piel y se ha de tener cuidado con lo que se elige. Estos tatuajes son muestra de lo que yo nunca me haría…
Está claro que los monos gustan. O igual piensan que estos tatuajes son una monada (sí, lo sé, chiste malo). Pero eso de tatuarse un mono a punto de meterle el dedo en el culo a otro… no sé yo que secreto morboso guarda el dueño del tatuaje por ahí.
Y no es el único que se ha tatuado un mono, mirad:
Siempre me han gustado las vacas. Cada vez que iba al Pirineo Catalán, me encantaba contemplar el verde paisaje y las vacas sueltas por ahí, pastando. Recuerdo una”torrà” (barbacoa) que hicimos en pleno monte con un montón de vacas a nuestro alrededor, a menos de 5 metros de distancia.
En definitiva, que las vacas son geniales. Pero no tanto como para aprovechar un ombligo de lo más feo y recrear con él el culo de la vaca. Esas cosas no se hacen. Y si se hacen, no se van enseñando luego por ahí…
Y la cosa continúa…
También me gustan los gatos. ¿Por qué harán estas cosas?
Encima con el culo marrón… Está claro que la gente tiene muy poca vergüenza.
Yo tengo una gata, Luna. Y la echo mucho de menos porque no puedo tenerla aquí en el piso y la veo cada “X” meses, pero nunca se me ocurriría tatuarmela y menos de esa forma…
Y ya para terminar Bart Simpsom, que a parte de ser el Bart en sus orígenes (no termina de gustarme ese dibujo) encima nos enseña su culo, que en ese momento está reciente y le habian afeitado la tripa al tío en cuestión, pero cuando vuelva a crecerle el pelo… Ainsss.









































JAJAJAJAJAJA!
Bueno,hay gente para todo.Si a ellos les gusta….
hey
buenos comentarios
ya sabemos que todos tienen sus gustos
pero que pesimos
un tatuaje es algo especial
no para cagarla asi
buena pagina
bye
besosssssssss