Hace tiempo hice una entrada en este blog sobre la película Jóvenes Ocultos, una de mis pelis ochenteras favoritas. Hace tiempo que leí que iban a hacer una segunda parte, pero no le di mayor importancia. Hasta hace un par de semanas que viendo una de esas páginas de películas online me encontré con Lost Boys – The tribe, la 2ª parte, continuación… no sé muy bien como llamar a este film.
[Aviso de antemano que contiene bastantes spoilers].
La historia es básicamente la misma. Dos hermanos (Chris y Nicole Emerson) pierden a sus padres en un accidente y se mudan a Luna Bay, una de las ciudades surferas de California, para vivir con su tía, quién les acogerá encantada (cobrándoles el alquiler, claro).
Bien, en este punto ya vemos las coincidencias de la mudanza a una ciudad costera dónde se hace surf, por una situación traumática (en la anterior creo que era el divorcio de la madre) y dónde el apellido de los hermanos vuelve a ser Emerson. Eso sí, esta vez el hermano menor pasa a ser una chica.
Chris conoce a Shane, un importante surfero, que a su vez, conoce a Nicole e intenta convertir en su pareja vampírica dándole para ello a beber de su “sangre maldita”.
Pero ya sabemos por la 1ª parte, que hasta que Nicole no mate a su primera víctima y beba de su sangre, no se convertirá en vampiro, con lo que hay tiempo para salvarla de su estado. Es curioso que, en esta parte, hace de vampiro jefe nada más y nada menos que Angus Sutherland, el hermanastro pequeño de Kiefer.
Chris, lo descubre e intenta salvar a su hermana, para ello pide ayuda a un experto cazavampiros: Edgar Frog, o lo que es lo mismo, Corey Feldman, que ya salía en la primera parte, aunque en esta ocasión deja su trabajo como vendedor de cómics para irse a vivir a una caravana y construir tablas de surf. Eso sí, sigue valiéndose de los cómics para recoger toda la información necesaria para matar a a los vampiros.
A todo esto, la tía de ambos hermanos actúa cómo si no se enterara de nada (cómo el abuelo en la 1ª parte), aunque demuestra saber más de lo que aparenta. Me gusta la escena en la que llega a casa con la película de los Goonies para verla con sus sobrinos y estos huyen en seguida para ir a la fiesta “vampírica” dónde comenzará todo. Si me dieran e escoger, no sé que opción elegiría, la verdad…
También me ha llamado la atención la escena en la que el vampiro jefe se lleva a la chica a su guarida y “al catre” y en el momento en el que tocan la cama suena la canción de “cry little sister” tal y cómo sucedía en la primera película, eso sí, con un sonido muy distinto, ya que esta vez la canción es interpretada por Aiden. La versión no está mal, pero me quedo con la de Gerard McMann, que al fin y al cabo es la original. Si queréis echarle un vistazo, aquí están las escenas. En el caso del primer vídeo, habrá que esperar al minuto 7 para verlo.
Otro guiño es la cornamenta que aparece durante toda la película primera y sobre la cual acabará muriendo David (Kiefer). En esta 2ª peli, los hermanos ven una cornamenta y la cuelgan de la pared, dónde acabará muriendo el primer vampiro.
Los efectos especiales también cambian mucho de la primera parte a la segunda (normal si tenemos cuenta que se llevan 20 años de diferencia). Lo bueno es que no son unos efectos exagerados y eso se agradece. Lo que no sé es si habrán corrido a cargo de Tom Savini, muy conocido por ser un artista de los efectos especiales además de actor. Y dado que actúa en los primeros minutos de la película, pues no me sorprendería.
En definitiva, que pensaba que me iba a defraudar esta secuela y no ha sido así. Por supuesto, prefiero la de 1987, pero esta película, a pesar de haber llegado a España directamente en dvd, es mejor que muchas de las bazofias que están estrenando en los cines últimamente, sobre todo del género de terror.
La recomiendo sin ninguna duda para una tarde/noche en casa, en buena compañía y con un bol de palomitas. Y éste es el trailer:









































LLévatela a Madrid jiji.
Pedazo pelicula, es una autentica pasada, aunque es cierto que la 1 es mejor, a pesar de no contar contar con los efectos especiales de hoy en dia, estamos ante una buena pelicula con una aceptable secuela